El resumen de lo que he leído-visto-oído
La violencia en Bagua deja 21 policías muertos, según fuentes gubernamentales, y al menos 30 indígenas también muertos, según el dirigente de Aidesep, Champion Nomingo, en una conferencia de prensa televisada hace unos minutos. También afirmó que los detenidos son 150 y no 42.
Según el representante indígena de AIDESEP, la protesta pacífica lleva realizándose desde hace 52 días, y en ningún momento se había planteado como una protesta violenta. Durante las negociaciones (fallidas) se han producido cortes de carreteras que han ocasionado el desabastecimiento de provisiones básicas en la zona, al mismo tiempo que los nativos han tomado puntos básicos suministro energético. Pese a ello, los nativos han contado en todo momento con el apoyo de la población no indígena residente en los distritos de Baguas, San Martín, Yurimaguas y Tarapoto.
Los Apu, según el profesor de Antropología (no recuerdo el nombre) especializado en pueblos amazónicos, son un grupo guerrero, no temen la muerte, y tienen alta preparación militar, ya que muchos de ellos pertenecieron al cuerpo nacional de policía y por lo tanto han sido entrenados militarmente. Secuestraron a quienes custodiaban la estación 6 de Petroperú y se apoderaron de sus armas. En estos momentos han informado que los rehenes han sido liberados, pero que 9 policías de los retenidos han fallecido. Los Apu sufrieron los efectos de una petrolera hace 30 años y tienen muy claro que no quieren volver a pasar por ello. Tienen muy presente la defensa de su territorio y la defensa del medio ambiente, y no dudan en defenderlo con su propia vida.
Los enfrentamientos entre policías y manifestantes en la ciudad de Bagua Grande (Amazonas) se habrían originado, según el diario El Comercio, tras la muerte de un joven estudiante que participaba en las protestas realizadas en el marco de la huelga de indígenas amazónicos.
Las imágenes publicadas en la víspera en YouTube fueron grabadas por el reportero Wesdey Flores, del noticiero local “Visión informativa”, quien asegura que uno de los efectivos disparó contra la multitud e hirió de muerte a Abel Ticlia Sánchez, desatando la furia de la población.
Flores indicó que cuando los agentes del orden intentaron disolver la manifestación realizada en la plaza de armas (en la que participaban más de 800 personas) lanzaron bombas lacrimógenas que exaltaron a los manifestantes y estos a su vez reaccionaron lanzándoles piedras.
En su desesperación –indicó Flores- uno de los agentes disparó a la multitud y el proyectil fue a dar en el abdomen de Ticlia Sánchez, un estudiante de la Escuela Superior de Formación Artística que murió casi al instante. El hecho ocurrió aproximadamente a las 10 de la mañana del viernes, a media cuadra de la comisaría.
Tras la muerte del joven, los manifestantes cargaron contra los policías y los acorralaron en al comisaría. El reportero Wesdey Flores contó que los efectivos del orden resistieron el embate durante varias horas y que dispararon a los manifestantes en las piernas dejando heridos a al menos cuatro de ellos.
Por su lado, el presidente del Consejo de Ministros peruano, Yehude Simon, evitando asumir cualquier responsabilidad sobre los hechos y que hay un problema de raíz, que es la petición de la derogación de una ley que expropia a los indígenas de sus tierras y permite la entrada de empresas extractivas transnacionales, afirmó que existe un “complot” contra la democracia con los hechos de violencia ocurridos en Bagua, Amazonas, y aseguró que hay intereses detrás de estos actos, aludiendo indirectamente a los gobiernos de Bolivia, Venezuela y/o Ecuador. Por su parte, el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Francisco Contreras, detalló que en las provincias de Bagua y Utcubamba, se han decretado un toque de queda a partir de las tres de la tarde hasta las seis de la mañana del día siguiente.
En comparecencia del presidente del poder judicial en televisión, sus declaraciones han dejado entrever las fuertes discrepancias entre el poder ejecutivo y judicial, ya que el ejecutivo acusó al judicial de lentitud en la tramitación de la orden, mientras el judicial señaló presiones para emitir una orden que no se había efectuado conforme a la legalidad, y que además no existían pruebas suficientes para emitir esta orden. Es por eso que, según este responsable del poder judicial, la orden se ha emitido cuando la documentación estaba en orden y completa.
Alberto Pizango, Presidente de AIDESEP e interlocutor en las negociaciones entre Gobierno y comunidades indígenas, persona ampliamente conocida por su defensa del medio ambiente y los derechos indígenas, galardonado con el premio Reina Sofía, está desaparecido ya que desde esta mañana el poder judicial ha dictado una orden de detención.
La sensación que tengo después de pasar la tarde de ayer y la mañana-mediodía de hoy pegada a radio-internet-tv es que cuesta hacerse una idea clara que lo que ha sucedido ya que las informaciones de unos y otros son contradictorias. Lo que sí es cierto es que el gobierno no goza de mucho crédito ni entre la población ni entre los medios de comunicación. Y que muchas de las afirmaciones gubernamentales no se sostienen.
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